martes, 1 de febrero de 2011

LA ARGUMENTACIÓN

La argumentación es una variedad discursiva con la cual se pretende
defender una opinión y persuadir de ella a un receptor mediante pruebas y razonamientos, que están en relación con diferentes: la lógica (leyes del razonamiento humano), la dialéctica (procedimientos que se ponen en juego para probar o refutar algo) y la retórica (uso de recursos lingüísticos con el fin de persuadir movilizando resortes no racionales, como son los afectos, las emociones, las sugestiones ... ).

Aspectos pragmáticos
Como acto comunicativo un texto argumentativo no es, en su forma básica, más que un enunciado en él que un emisor dirige a un receptor un argumento o razón para hacerle admitir una conclusión.
El emisor es el constructor del discurso con el que pretende persuadir al receptor, influir en él para que modifique su pensamiento o para que actúe de un modo determinado. Su actitud es subjetiva, pero intenta que su actitud tenga una aparente objetividad. Por otro lado, si la argumentación quiere ser efectiva, habrá de tener en cuenta el receptor a quien va dirigida.


Aspectos estructurales
En un texto argumentativo aparecerán dos elementos fundamentales: la tesis y el cuerpo argumentativo.
Tesis: la idea fundamental sobre la cual se reflexiona y se argumenta.
Cuerpo argumentativo: la aportación de todo tipo de «razones» que permiten al autor convencer al destinatario. Se denominan argumentos.


Estructuras básicas
Las dos formas básicas en que se estructuran estos elementos coinciden con la exposición:

Estructura inductiva. Se parte de los hechos concretos para establecer una idea general que los ratifique. La tesis suele aparecer al final y sirve como conclusión de todo el proceso argumentativo.
Estructura deductiva: Se parte de una idea general ( tesis inicial ) para llegar a una conclusión concreta.
Pero se pueden presentar de otras formas
Estructura encuadrada: Se parte de una idea general, con argumentos que generan, como conclusión, otra tesis final.
Estructura repetitiva: Se repite la misma tesis a lo largo del texto
Estructura en paralelo: Se presentan diferentes tesis y se van argumentando al mismo tiempo.

Tipos de argumentos
Según su capacidad persuasiva.
La pertinencia: Los argumentos pertienentes están relacionados con la tesis o la refuezan.
La validez: Conducen a la conclusión deseada. En caso contrario, son argumentos falaces.
La fuerza argumentativa: Depende de la facilidad con que se rebaten. Se distinguen argumentos débiles y argumentossólidos. Si no puede ser rebatido es un argumento irrefutable.
Según su función
Argumentos de apoyo a la tesis propia.
Concesiones o ideas de la tesis contraria que se admiten provisionalmente.
Refutaciones o argumentos con los que se rebate total o parcialmente la tesis contraria.
Contraargumentos que invalidan los argumentos contrarios a la tesis o las concesiones que el propio autor ha admitido previamente.
Según su contenido: El contenido de los argumentos se basa en los tópicos: los diferentes valores en que se basa un argumento para establecer su fuerza argumentativa. Son muy variados
Lo existente es preferible a lo no existente
Lo útil y beneficioso es preferible a lo inútil: lo no perjudicial es preferible a lo perjudicial .
Lo moral y ético es preferible a lo inmoral.
La cantidad es preferible a la calidad.
La calidad es preferible a la cantidad
Lo bello es preferible a lo feo
Lo tradicional es más valioso que lo reciente
Lo novedoso y reciente es más valioso que lo antiguo
Lo agradable es preferible a lo desagradable
Según su finalidad: Las finalidades básicas que tiene una argumentación son la demostración y persuasión. Para la primera se utilizan los argumentos racionales, que se fundamentan en los hechos. Para la segunda se utilizan los argumentos afectivos.
Argumentos racionales:
La argumentación lógica se basa en las relaciones causa-efecto, concreto-abstracto, condición-resultado, concreto-abstracto, individual-general.
El silogismo: es un razonamiento que consta de dos premisas y de una conclusión que se deduce necesariamente de ellas.
El ejemplo
El uso del sentido común y el uso de refranes y máximas
El argumento de autoridad
La argumentación analógica se basa en las relaciones de semejanza.
La comparación
La metáfora
Argumentos afectivos
La diferencia con los anteriores radica en el uso del lenguaje: se buscan los valores expresivos, mediante el empleo derecursos estilísticos. Predominan los valores connotativos, al igual que en los textos literarios. El uso de la argumentación afectiva está condicionado por el tipo de texto. Es inadecuada en textos científicos, pero aparece con frecuencia en textos humanísticos

domingo, 30 de enero de 2011

La Comunicación Humana


LA COMUNICACIÓN HUMANA
Los humanos somos seres sociables por naturaleza y, por lo tanto, tenemos la
necesidad de comunicarnos.
Para poder comprender cabalmente cómo se produce el Proceso de la Comunicación, se hace absolutamente necesario detallar sus componentes en una situación comunicativa.
Se entiende por situación comunicativa, al momento en que los seis elementos básicos del proceso de la comunicación se encuentran presentes y en pleno funcionamiento.


COMPONENTES BÁSICOS DEL PROCESO DE LA COMUNICACIÓN:
Emisor : persona que se encarga de construir y transmitir el mensaje. Resulta fundamental para entender el concepto de emisor determinar su intención comunicativa, vale decir, el propósito que éste pretende conseguir sobre el receptor por medio de un determinado mensaje(puede ser informar, solicitar algo, reclamar, dar a conocer estados anímicos o físicos, etc).

Mensaje : idea o conjunto de ideas codificadas que el emisor transmite al receptor, de acuerdo con su intención comunicativa.

Receptor : corresponde a quien motivado por su intención receptiva capta para sí el mensaje. Su misión es decodificarlo eficientemente
para recibir las ideas contenidas en él y, por medio de ellas,
determinar la intención comunicativa del emisor.

Código : sistema de signos y reglas que permite formular y comprender un mensaje (debe ser común a emisor y receptor). Existen dos grandes clases de códigos de comunicación: lingüísticos y no lingüísticos, los cuales pueden operar independientemente o complementarse.

Canal : el medio físico por el cual viaja un mensaje. Por ejemplo, puede ser el aire, un trozo de papel, una línea telefónica, una red de computadores, etc

Contexto: existen cuatro clases de contextos en una situación comunicativa lingüístico, situacional y sociocultural:

Contexto lingüístico : se encuentra solo en las situaciones comunicativas en las cuales se utilizan recursos de expresión verbales. Corresponde al conjunto de palabras organizadas en enunciados que dan forma al texto (Enunciado: unidad mínima temática. Cada idea expresada en el texto da origen a un enunciado, pudiendo esta unidad temática comprender de una a varias oraciones).
Contexto situacional: se encuentra dado por el entorno físico temporal y espacial inmediato a una situación comunicativa. Es aquel que provee de sentido al mensaje, proporcionándole la lógica necesaria para ser interpretado adecuadamente. Cada acto de comunicación tiene sus requisitos situacionales específicos. Por ejemplo, para que la expresión "cierra la puerta" tenga sentido, debe existir una puerta y esta encontrarse abierta.

Contexto sociocultural: es la configuración de datos que proceden de condicionamientos sociales y culturales que gravitan sobre el emisor obligándolo a adecuarse verbalmente a diversas circunstancias en las cuales se desenvuelve. Puede condicionar, entre otras aspectos, el nivel de formalidad o la interpretación de alguna expresión,
dependiendo de la similitud o diferencia de estatus social entre
emisor y receptor.

Contexto Temático: Es el tema en torno al cual gira la comunicación.
El contexto lingüístico es producto de la situación comunicativa, a
diferencia de los contextos situacional, sociocultural y temático,
que actúan como condicionantes de la situación comunicativa y de los mensajes que surgen de ella.

Nota sobre el emisor: como ya se dijo, el emisor es aquella figura que, motivada por una intención comunicativa, pretende producir un determinado efecto sobre el receptor al transmitirle un mensaje específico. Por esta razón, es conveniente descartar del concepto de emisor a toda realidad que produzca algún signo que conlleve información y que sea transmitido sin una intención comunicativa. Por lo tanto, realidades tales como elementos de la naturaleza, como lo es un volcán del cual emana humo, en ningún caso es un emisor, ya que no existe en esta realidad inanimada una intención comunicativa. El humo se comporta como un signo indicial, es decir, como una realidad que indica, de acuerdo a la experiencia del receptor una erupción. Distinta es la situación de alguien que envíe señales de humo, caso en que existe una manifiesta intención comunicativa identificándose el humo no como un signo indicial, sino como un recurso de expresión.

Los roles de emisor y receptor, por lo general, se permutan constantemente, dando paso una situación comunicativa interactiva.

NIVELES DENOTATIVO Y CONNOTATIVO DEL MENSAJE
Todo mensaje se encuentra codificado por medio de unidades mínimas de sentido llamadas signos, tanto en la comunicación verbal, como no verbal.
Todo signo tiene un significado referencial o DENOTATIVO. La denotación es la relación por medio de la cual cada signo se refiere a un objeto, un hecho o una idea. El papel del receptor del mensaje denotativo es pasivo.
Además de denotar, el signo frecuentemente se carga de elementos que cada persona le añade de acuerdo a su experiencia. A este elemento personal, que varía entre un ser humano y otro, entre una cultura y otra, se le conoce como significado CONNOTATIVO del signo, sea este verbal o no verbal. El papel del receptor del mensaje connotativo es activo, ya que para decodificarlo debe recurrir a procesos intelectuales vinculados a su experiencia.
Estas dos dimensiones del significado de los signos marchan juntas; no existe un límite preciso en donde termina el lenguaje denotado y comienza el connotado. Así como el significado denotativo depende de la relación signo-referente, el significado connotativo depende de la relación signo-usuario.
La intención comunicativa del emisor, vale decir, aquel particular efecto que este pretende lograr en el receptor, necesariamente debe comenzar en el nivel denotativo del lenguaje, para luego recurrir a todas las connotaciones necesarias, con el fin de transmitir el exacto sentido del mensaje. Una comunicación plena sólo se consigue cuando el receptor logra decodificar todos los elementos denotativos y connotativos que el emisor transmitió a través del mensaje.
Si hacemos un análisis de la siguiente imagen, tendremos:
Nivel Denotativo: El dibujo de dos hombres conversando, en donde uno
muestra un libro a otro.

Nivel Connotativo: El dibujo, por sus características, corresponde a lo que conocemos como caricatura Por los trajes, es posible advertir que las dos personas son de una época pretérita.
Las vestimentas de los hombres son de distinta calidad, haciendo evidente una diferencia social.
El individuo más bajo enfrenta a su interlocutor con una actitud de respeto y sumisión; por lo tanto, el hombre alto se encuentra investido de cierto grado de superioridad.
Quien tiene el libro en la mano, hace evidente un nivel cultural mayor que su acompañante. Finalmente, son la representación gráfica, a nivel de caricaturas, de Don Quijote y Sancho Panza

lunes, 3 de mayo de 2010

EL APRENDIZAJE COOPERATIVO Y SU INCIDENCIA EN EL CRECIMIENTO PERSONAL Y GRUPAL EN LAS AULAS


EL APRENDIZAJE COOPERATIVO Y SU INCIDENCIA EN EL CRECIMIENTO PERSONAL Y GRUPAL EN LAS AULAS


Tradicionalmente en las aulas hemos privilegiado el trabajo individual dando lugar a la competencia por los mejores rendimientos y los estímulos que ello trae consigo, generando en los estudiantes dificultades de relación e individualismo que no permiten un crecimiento personal ni grupal.
Es por ello que el aprendizaje cooperativo se convierte en una estrategia clave para generar aprendizajes compartidos que lleven a los estudiantes a buscar herramientas de trabajo en equipo que les permitan encaminarse hacia una meta común, el éxito en el aprendizaje de uno es el éxito de todos.
En este artículo encontrarás algunos consejos que te permitirán generar prácticas de aprendizaje cooperativo al interior del aula.
Organiza grupos de 3 a 5 personas de forma intencional, buscando heterogeneidades que permitan aportar roles diversos para el crecimiento del equipo. Para ello se deben conectar estudiantes de diversos grupos, ritmos de aprendizaje, rendimiento, perfiles, géneros, etnias y / o edades.
El rol tuyo como docente es el de mediador, tu labor es supervisar dando un apoyo, no de forma directiva, el trabajo de cada uno de los equipos.
Algunos elementos de los grupos de aprendizaje cooperativo que han descubierto profesionales en sicología de la educación son: el trato cara a cara, la interdependencia positiva, la responsabilidad individual, las destrezas colaborativas y el procesamiento grupal.
Las tareas que asignes como docente deben permitir que se aprovechen cada uno de los roles de los integrantes de cada equipo para que aprendan de forma conjunta, lo que redundará en su aprendizaje individual.
Estas tareas deben estar diseñadas de tal forma que permitan el desarrollo de habilidades dialógicas para llegar a acuerdos y que faciliten la consecución de las metas de cada actividad programada.
El trabajo cooperativo en las aulas debe anular los prejuicios, las burlas y las desavenencias a nivel social, fortaleciendo el desarrollo de habilidades de interacción social.
Las tareas de aprendizaje deben diseñarse de forma instructiva buscando una interacción activa entre los estudiantes de forma que se desarrollen habilidades que generen conocimiento en el grupo.
Las sillas y mesas deben ser ubicadas de forma estratégica, que permita concentración, sin romper la comunicación dentro del equipo y con los otros.
Cada estudiante debe desempeñar un rol en particular definido desde la tarea de aprendizaje a desarrollar en concordancia con su perfil.
El trabajo cooperativo exige una responsabilidad individual, lo que asegura igualdad en la participación por parte de cada uno de los integrantes de cada equipo.
El trabajo cooperativo permite que los estudiantes aprendan los conceptos de forma consensuada, discutida, debe generar el desarrollo de procesos de pensamiento, llevando al fortalecimiento de actitudes más abiertas, socialmente más aceptables y cooperativas.
En el aprendizaje cooperativo los estudiantes son protagonistas en su propio proceso de valoración, descubriendo y corrigiendo sus errores y los de los integrantes de su equipo de forma asertiva, con criterio y justa, de manera que sea aceptada por todos.
A diferencia del trabajo individual el aprendizaje cooperativo genera estímulos por puntos de avance/superación de acuerdo con los logros del equipo, a partir de los aportes de cada uno de sus integrantes.
Finalmente, debes generar una valoración continua de este trabajo cooperativo y de los equipos, pues esto te permitirá diseñar más atinadamente las tareas de aprendizaje y generar mejores mecanismos de control.
Recuerda: La fuerza reside en las diferencias, no en las similitudes. (Stephen Covey)


Gladys Milena Vargas Beltrán
Normalista Normal María Montessori
Licenciada en Español e Inglés Universidad Pedagógica Nacional
Especialista en Educación con Énfasis en Evaluación Educativa Universidad Santo Tomás de Aquino


miércoles, 21 de abril de 2010

¿Cómo puedo motivar a mis estudiantes hacia la lectura?


¿Cómo puedo motivar a mis estudiantes hacia la lectura?
10 Consejos prácticos

Muchos de los fracasos escolares son causados por los bajos niveles de lectura en nuestros alumnos, indiscutiblemente la lectura es la puerta de entrada a la comprensión. Hoy te presentamos 10 consejos prácticos para que logres motivar la lectura en tus aulas.
Redefine el rol de la lectura como fuente de diversión y de recreación.
Fomenta, en primer lugar, la lectura diaria a través de lecturas de interés de los estudiantes.
El momento de lectura debe permitir cambiar los ambientes, por ello genera nuevos espacios de lectura, logra desprenderte de los pupitres para leer.
Involucra a tus estudiantes a la hora de leer, permite que pregunten lo que quieran y cuando quieran acerca de la lectura, déjalos adivinar lo que sucederá y devolverse o adelantar si así lo desean.
Motiva la lectura en familia, diseña ejercicios de lectura en casa acompañado por los padres, si es posible pide que graben un video y compártelo con los demás estudiantes o crea un cuaderno viajero que permita a las familias expresar su experiencia a la hora de leer juntos. Desarrolla encuentros literarios entre padres e hijos, busca estrategias variadas para involucrar a la familia.
Fomenta la donación de libros para crear una biblioteca en cada aula, de modo que se tengan más oportunidades de lectura expresadas en los libros que hay en el salón.
Potencia en tus alumnos la capacidad de escribir acerca de lo que leen, para ello pídeles que escriban en un diario sus apreciaciones sobre sus lecturas da cada día.
Diseña cuadros de motivación a la lectura y lleva el control del mismo junto con los estudiantes para que observen sus avances.

Enseña a tus estudiantes a expresar sus ideas sobre las lecturas realizadas a través de organizadores gráficos: redes de ideas, mapas mentales, mapas conceptuales, cuadros sinópticos, etc.
Motiva a través del ejemplo, recuerda que los estudiantes descubrirán el amor a la lectura si sienten que tú también la amas.
Finalmente, recuerda:
La lectura es como vivir la eternidad, mientras más lees, más tiempo vives.

Gladys Milena Vargas Beltrán
Licenciada Español e Inglés UPN
Especialista en Educación con Énfasis en Evaluación Educativa USTDA

martes, 20 de abril de 2010

LA AUTORIDAD DEL MAESTRO….PERMISIVIDAD O AUTORITARISMO


En nuestras aulas podemos generar una imagen de autoridad ante nuestros estudiantes, que indiscutiblemente genera un impacto positivo en los procesos de enseñanza y de aprendizaje, pues facilita las mediaciones del docente, desarrolla relaciones de conocimiento mutuo y motiva hacia el alcance de las metas.
Pero ¿qué sucede cuando la autoridad es tomada erróneamente?, existen dos caminos equivocados que, a veces, solemos tomar, veamos:
Autoritarismo:
· Nuestro accionar como docentes es intolerante.
· Trabajamos mediante la amenaza constante.
· Imponemos las normas sin razones.
· No escuchamos las razones de nuestros alumnos.
· Nunca concertamos.
· Gritamos constantemente.
· Somos injustos y poco flexibles.
Consecuencias:
· Estudiantes miedosos, resentidos, irrespetuosos, agresivos y violentos en ocasiones.
Permisividad:

· Exceso de tolerancia.
· No hay consecuencias frente a las actuaciones equivocadas.
· No se corrige a tiempo.
· Se pasa por alto desmanes y desórdenes, hasta en ocasiones algunas faltas de respeto.


Consecuencias:
· Alumnos caprichosos, con pocos recursos a nivel personal para enfrentar al mundo real, irreverentes, irrespetuosos, poco escuchan y no siguen instrucciones.
¿Qué debemos hacer?
· Educar con la buena influencia y el ejemplo para generar comportamientos similares.
· Acordar normas claras fruto de concertaciones reales con los estudiantes desde el comienzo de cada etapa escolar.
· Capacidad de los docentes para establecer en sus estudiantes orden, hábitos y pautas de comportamiento acordes a cada momento y lugar.
· Generar confianza, pero fijando límites claros.
· Ser constantes y coherentes para generar seriedad y respeto por parte de los estudiantes.
· Siempre generar consecuencias que se puedan cumplir y que vayan a implementar realmente.
· Cumplir con la palabra a cabalidad.
· Escuchar y conocer a fondo a nuestros estudiantes.
Si seguimos estos consejos muy probablemente ganaremos altos niveles de autoridad, pero ante todo el cariño y respeto de quienes hacen posible nuestro trabajo.


Gladys Milena Vargas Beltrán

Especialista en Educación con Énfasis en Evaluación Educativa USTDA

¿Cómo puedo conocer a mis estudiantes?


Comienza un nuevo año escolar, un reto para los estudiantes, quienes llegan a sus aulas llenos de esperanzas y de sueños, y para los docentes que buscan generar aprendizajes reales, duraderos, significativos que sean un valioso aporte para el proyecto de vida de sus estudiantes. Pero ¿cuál es la clave del éxito?, ¿cómo se logra alcanzar las metas?, ¿cómo puedo llegar a fin del año escolar con el perfecto convencimiento que mis estudiantes han logrado alcanzar los objetivos trazados? Siempre pensamos en las herramientas, las formas de evaluar, las nuevas tecnologías, las mediaciones, los recursos, y consideramos que la manera de mejorar incide solamente en generar estrategias de mejoramiento en estas áreas, entonces el vínculo se hace frio, distante y poco nos preocupamos del sentido humano de la relación con nuestros estudiantes. Es un hecho real, nuestro lazo con ellos es muy delgado, porque a pesar de nuestros intentos fallamos en lo más importante: nuestra conexión con ellos no se consolida porque simplemente no los conocemos.
Hemos escuchado casos insólitos en los cuales evidenciamos la falta de conocimiento que a veces tenemos de nuestros estudiantes, docentes que pueden llegar a confundir un estudiante con otro, suelen evaluar a final de periodo estudiantes que ya han sido retirados, historias comunes que enuncian la realidad en algunas de nuestras instituciones: maestros y estudiantes viven en mundos paralelos que jamás se conectarán a menos que logremos generar puntos de encuentro, conocer sus necesidades, sus sueños, sus vidas. Don Bosco, uno de los más grandes y sabios maestros de la historia, en su Sistema Preventivo resume su filosofía educativa en tres palabras: Razón, Religión y Amor. Para él es imposible educar a un joven por medio de la razón, si no se lo ama, se entiende sus problemas y se lo apoya a resolverlos. Él creía que la única forma posible de educar es conociendo a los estudiantes, acercándose a ellos, reconociéndolos como personas, abriendo así nuevos caminos hacia el aprendizaje.
Hoy queremos apoyar a los docentes y brindar valiosos consejos que nos serán útiles para comenzar este año escolar conociendo a nuestros estudiantes. Estas recomendaciones han sido aportadas por varios docentes partiendo de su experiencia, al hacerles la pregunta: ¿Cómo se puede conocer a los estudiantes realmente?, queremos compartir algunas ideas:
Aprenda el nombre de cada uno de sus estudiantes y refiérase a ellos siempre nombrándolos.
Dese a conocer no sólo por sus excelentes estrategias didácticas o su conocimiento, sino también por el buen trato que da a sus estudiantes.
Trate de escuchar lo que nunca se escucha, lo que no es evidente, lea entre líneas lo que sus alumnos pretenden decir.
De vez en cuando pregúnteles sobre sus gustos personales, sueños, necesidades e intereses.
Organice momentos de convivencia docente- estudiante, momentos que permitan compartir vidas.
Charle con sus estudiantes, busque momentos imparciales: el descanso, un cambio de clase, trate de favorecer pequeños momentos de diálogo realmente personal.
Interprete, analice y comprenda el lenguaje no verbal de sus estudiantes.
Valore sus trabajos, sus intervenciones, revise sus tareas, retroalimente trabajos, muestre mayor interés por las producciones de sus estudiantes.
Hable de su conocimiento con un lenguaje próximo al estudiante.
Detecte diferentes formas de enseñar y descubra nuevas formas de aprender.
Descubra los diferentes ritmos de aprendizaje de sus alumnos y sus inteligencias.
Esté atento a cualquier signo de enfermedad, dificultad, cambio en el estado de ánimo y/o actitud de los estudiantes.
Asigne roles a cada uno de sus estudiantes de acuerdo con sus perfiles.
Conozca las fechas de sus cumpleaños y felicítelos.
Si ya es padre o madre, trátelos de la misma forma como le gustaría que trataran a sus hijos.
Identifíquese con cada uno de sus alumnos.
¿Recuerda la cartilla “Nacho Lee”?, nuestra labor no sólo es saber cómo enseñarle a Nacho a leer, ¡lo más importante es conocer realmente a Nacho!
El maestro que conoce la realidad de sus estudiantes hace que el conocimiento sea realmente significativo y logra trascender generando conexiones de vida con sus estudiantes, quienes seguramente lo recordarán siempre. ¡Manos a la obra!

Gladys Milena Vargas Beltrán
Licenciada Español e Inglés
Especialista Evaluación